Diseñar sistemas de refuerzo para RAAC que puedan calcularse, no suponerse

En mis artículos anteriores, abordé el RAAC tanto como un desafío de
seguridad en edificios públicos como un reto de responsabilidad de
diseño para los ingenieros estructurales.
Este artículo se centra en la siguiente pregunta lógica: ¿cómo deben
concebirse los sistemas de refuerzo del RAAC desde la perspectiva del
diseño estructural?
En muchos edificios afectados por RAAC, la respuesta inmediata al
riesgo identificado ha sido la instalación de apeos provisionales o la
restricción de accesos. Aunque estas medidas pueden ser eficaces a corto
plazo, rara vez constituyen una solución estructuralmente resuelta.
Desde el punto de vista de la ingeniería, uno de los problemas
fundamentales del RAAC es la incertidumbre. La capacidad residual es
difícil de cuantificar, los mecanismos de fallo suelen ser frágiles y el
deterioro no siempre es visible. En este contexto, los sistemas de
refuerzo que dependen de supuestos implícitos sobre el elemento
existente pueden resultar difíciles de justificar con el paso del
tiempo.
Un enfoque más robusto consiste en diseñar sistemas de refuerzo
pensados para ser calculados, no
supuestos.
Esto implica alejarse de soluciones que dependen de una contribución
parcial o incierta de la placa de RAAC y centrarse en sistemas que
proporcionen un recorrido de carga claramente definido e independiente.
En algunos casos, esto puede adoptar la forma de un refuerzo; en otros,
puede implicar una sustitución funcional completa, donde se asume que el
elemento de RAAC existente no aporta una capacidad estructural
fiable.
La distinción clave no es si la solución es temporal o permanente,
sino si su comportamiento estructural puede representarse, analizarse y
verificarse dentro de un marco de diseño convencional.
Los sistemas de vigas telescópicas de aluminio se han desarrollado
teniendo en cuenta esta filosofía. Su función estructural está
explícitamente definida, permitiendo que las cargas se transfieran desde
la zona de forjado o cubierta directamente a la viga, y de esta a los
apoyos y a la estructura principal existente. Esta claridad permite
integrar el sistema en un modelo estructural global, en lugar de
tratarlo como una medida externa o provisional.
Igualmente, importante es que estos sistemas están diseñados para ser
compatibles con el análisis estructural clásico. Modelando las vigas
como elementos simplemente apoyados con rigidez variable, los ingenieros
pueden verificar los estados límite últimos y de servicio utilizando
normativas establecidas y métodos analíticos habituales.
En la rehabilitación del RAAC, la incertidumbre no siempre puede
eliminarse. Sin embargo, puede reducirse y gestionarse mediante
decisiones de diseño que prioricen recorridos de carga explícitos,
supuestos verificables y transparencia analítica.
Los sistemas de refuerzo concebidos de esta manera proporcionan a los
ingenieros un marco defendible para la toma de decisiones, cerrando la
brecha entre la gestión inmediata del riesgo y la resolución estructural
a largo plazo.
JOSEP M. VULART, ARQUITECTO | EXTEND SYSTEM




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