Modelización de sistemas de refuerzo en RAAC dentro del análisis estructural global del edificio
En artículos anteriores se ha abordado la necesidad de definir una
estrategia estructural clara en la rehabilitación de elementos afectados
por RAAC. Sin embargo, una vez definida dicha estrategia, surge una
cuestión fundamental para cualquier ingeniero:
👉 ¿Cómo se incorpora el sistema de refuerzo dentro del
modelo estructural global del edificio?
Este paso es crítico, ya que no basta con verificar el sistema de
refuerzo de forma aislada. Es necesario asegurar que las nuevas
trayectorias de carga se integran correctamente en la estructura
existente y que todos los elementos implicados pueden resistir las
acciones resultantes.
De la solución local al comportamiento global
En muchos casos, los sistemas de refuerzo se analizan como soluciones
locales, centradas únicamente en el elemento afectado (panel de RAAC,
losa o cubierta).
Sin embargo, desde el punto de vista estructural, cualquier
intervención genera una modificación en el flujo de cargas del
edificio.
Cuando se introduce un sistema de vigas telescópicas:
-
se redefine la trayectoria de cargas,
-
se generan nuevas reacciones en apoyos,
-
y se altera el reparto de esfuerzos en la estructura
existente.
Por tanto, el diseño no puede limitarse al dimensionado del refuerzo,
sino que debe extenderse a la verificación del comportamiento
global del sistema estructural.
Consideraciones previas a la demolición
En el contexto actual de intervención sobre estructuras existentes,
la decisión entre reforzar o demoler no debe abordarse únicamente desde
la viabilidad técnica inmediata, sino desde un análisis más amplio del
impacto de cada alternativa.
Las soluciones de refuerzo estructural, cuando pueden ser
correctamente modelizadas y verificadas, presentan ventajas relevantes
frente a la demolición y reconstrucción, entre ellas:
-
reducción de los plazos de intervención, especialmente en
edificios en uso, -
menor impacto logístico y menor necesidad de desalojo o
interrupción de la actividad, -
optimización de costes al evitar actuaciones de gran
escala, -
y una reducción significativa de la huella de carbono asociada a
la intervención.
Desde esta perspectiva, la demolición no debería considerarse como la
solución por defecto, sino como una alternativa a evaluar únicamente
cuando no es posible garantizar la seguridad estructural mediante
soluciones de refuerzo adecuadamente diseñadas.
Definición de la trayectoria de cargas

La base de una modelización correcta consiste en definir con claridad
la trayectoria de cargas:
elemento superficial (cubierta o forjado) → viga telescópica
→ apoyos → estructura existente (incluida la cimentación)
Cada uno de estos pasos debe ser:
-
identificable,
-
cuantificable,
-
y coherente con el modelo estructural adoptado.
En particular, es fundamental garantizar que:
-
la transferencia de carga entre el RAAC y la viga es
efectiva, -
los apoyos están correctamente definidos,
-
y las reacciones se transmiten a elementos estructurales capaces
de absorberlas.
Representación del sistema en el modelo
estructural
Desde el punto de vista del análisis, las vigas telescópicas pueden
modelizarse como:
-
elementos simplemente apoyados,
-
con rigidez variable a lo largo de su longitud,
-
y con propiedades mecánicas definidas según el material
(aluminio) y la geometría de los perfiles.
Esto permite su integración en modelos estructurales convencionales,
tanto en:
-
modelos simplificados de cálculo manual, como
-
modelos numéricos mediante software de análisis
estructural.
La clave es que el sistema no se introduce como una solución externa
o empírica, sino como un elemento estructural plenamente
definido dentro del modelo.
Introducción de las reacciones en la estructura
existente
Uno de los aspectos más relevantes del análisis global es la correcta
introducción de las reacciones generadas por el sistema de refuerzo.
Estas reacciones pueden:
-
incrementar esfuerzos en vigas principales o muros,
-
modificar estados tensionales en pilares,
-
y, en determinados casos, afectar a la cimentación.
En este contexto, resulta especialmente relevante considerar el
impacto de las cargas adicionales introducidas en la estructura
existente.
👉 El uso de sistemas ligeros permite minimizar este incremento de
acciones, lo cual puede resultar determinante en estructuras con
capacidad limitada.
Compatibilidad con verificaciones normativas
Una correcta modelización permite:
-
verificar estados límite últimos (ELU),
-
comprobar estados límite de servicio (ELS),
-
y asegurar la coherencia entre el comportamiento local y
global.
El sistema de refuerzo deja así de ser una medida aislada para
convertirse en parte integrante del modelo estructural del edificio,
permitiendo una verificación completa conforme a normativa.
Un cambio de enfoque necesario
En la rehabilitación de estructuras afectadas por RAAC, el paso de
soluciones locales a un enfoque de análisis global representa un cambio
fundamental.
No se trata únicamente de evitar el colapso de un elemento concreto,
sino de:
👉 redefinir de forma controlada el comportamiento
estructural del conjunto
Esto exige que los sistemas de refuerzo sean:
-
modelizables,
-
verificables,
-
y coherentes con los principios del análisis estructural
clásico.
Mirando al siguiente paso
Una vez integrado el sistema en el modelo global, el siguiente
aspecto crítico es su comportamiento en servicio.
En el próximo artículo se analizarán las condiciones de servicio en
sistemas de refuerzo en RAAC, incluyendo:
-
deformaciones,
-
vibraciones,
-
y criterios de aceptabilidad en edificios en uso.
JOSEP M. VULART, ARQUITECTO | EXTEND
SYSTEM


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!